martes, 16 de octubre de 2012

Capítulo 3

No pude ver como terminaba la película, daba demasiado miedo. Me escondí en mi habitación mientras gritaba y cuando me tiré a la cama oí gritar desde el armario.
-¡¿Quien cojones eres?!-Grité mientras empezaba a tirar almohadas hacia donde habían gritado- ¡Fuera de mi habitación!
Encendí la luz lo más rápido posible y cuando miré hacia el armario me encontré con Mark en calzoncillos y con una almohada en la mano que a los pocos segundos me tiró a la cara.
-¿Que haces aquí idiota?
-¿Y tu?-Le pregunté mientras me sentaba en la cama intentando no mirarle "ahí".
-Esta es mi habitación, Celia.
Miré para todos lados y vi que, efectivamente, estaba en si habitación. Me avergoncé tanto que salí corriendo y fui a la cocina. El resto de la película estuve allí sentada mientras que los demás se reían y gritaban, seguía sin entender como les gustaban ese tipo de películas.
-Veo que estas muerta de miedo-Dijo Dani mientras me abrazaba por la espalda y me daba un beso en la cabeza-.
Yo me reí mientras el se sentaba delante mio y me untaba un poco de la nata en la nariz.
-Y-Me dijo sonriendo-, enhorabuena pequeña-Me guiñó un ojo-.
Yo seguí pasmada mirando a la mesa mientras que mi hermano comía y los demás disfrutaban. Estaba ¿Feliz? No, no creo, nunca había estado feliz en toda mi vida, ¿Porque iba a estar ahora?
-¿Porque no estas feliz?-De pronto Mark apareció en la cocina y se sentó a mi lado.
Me quedé mirándolo petrificada, ¿Como sabia eso? Odio los misterios, pero el que mas, lo que hay detrás de sus ojos, es un maldito misterio.
-¿Q-que dices?
-Se te ve en los ojos Celia, no intentes esconderlo-Le miré a los ojos y después señalé a mi hermano con los ojos para que se callara la boca, pero no hizo caso-. no me voy a callar Celia.
Me cogió de la mano y me llevó corriendo a su habitación, mientras, yo me dejaba llevar, hasta que me dejó caer en su cama.
-¿Que leches te pasa?
-¡Nada!
-Celia-Me dijo poniéndose de rodillas ante mi y cogiéndome de las manos-, porque, no, eres, feliz.
-¡N-no lo se! ¡Nunca lo he estado! ¡¿Vale?!
Y de pronto me abrazó.
-Celia, eres feliz.
-Pero si..
-Eres feliz y punto-Me cortó con una sonrisa-.
-Eres un plasta-Le dije mientras me levantaba intentando parecer enfadada, pero cuando estaba saliendo por la puerta ya estaba riendo-.
Cuando llegué al salón la película había terminado y como siempre, Lara y Samuel ya estaban peleando; mientras, Paola y Luis ya estaban abrazados mientras se daban besos y cariños, vaya panorama.
-¡Por dios que empalagosos sois!-Dije separando a Paula y a Luis- ¡Y vosotros dos!-Dije señalando a los pelirrojos- ¡Todos los días lo mismo!
-¡Vamos!-Empezó a gritar Mark mientras que se reía conmigo- ¡Todos a fuera!
Todos protestaron pero Mark y yo les empujamos hasta la puerta y se la cerramos en las narices, después nos fuimos agachando poco a poco mientras nos reíamos a carcajada limpia.
Estuvimos un rato ahí sentados mientras escuchábamos a los demás gritar mientras bajaban las escaleras y por el sonido y las carcajadas de Lara, Samuel se había caído por la escaleras, pobre.
Madre mía  habíamos empezado el verano y vivía con mi hermano, que en verdad, siempre me he llevado genial con el, era como una hermana pero en chico.
-¡Chicos!-Grito mi hermano de pronto-¡no se que ponerme!
-La madre que le pario-Se quejó Mark mientras se levantaba-.
-Eh!-Le grite mientras le daba un puñetazo flojito en el hombro- Cuidado, que su madre es mi madre.
Levantó las manos a altura de las orejas y se fue andando hacia la habitación de mi hermano.
Parece mentira que sea modelo, si siempre le visto yo o Mark, somos su estilistas o algo asi.
Me fui a mi habitación con una sonrisa, parece que al final si estaba feliz. Miré el reloj de la pared y vi que ya eran las once y media, muy tarde. De pronto me acordé de la nota de mi hermano.
-Dani, ¿Cuando has llegado?-Le grité desde mi habitación.
-No me he ido-Me dijo medio desnudo desde la puerta de mi habitación-.
-¿Pero entonces?
-Bueno, es que creía que os ibais a levantar a las 2 o así  no sabia que iban a venir los monos estos. La verdad es que son muy majos y hacen mucha gracia, aunque Lara grita un poco...
-¡Dani! Que te vas con la ramas-Empecé a reírme y le di un capirotazo para que se fuera ya-.
-Adiós pequeña, ya sabes, vuelvo mañana.
Se fue por el pasillo y a los segundos oí la puerta. Yo me metí en la cama, pero no podía dormirme, no estaba nada cansada así que me levante y me fui al baño, por el camino oí a Mark tocar la guitarra y me apoyé en la puerta para escuchar mejor, y de pronto, empezó a cantar. No pude aguantar mas y abrí la puerta. Me quedé mirándolo y el me miró un segundo y después volvió a concentrarse en su guitarra  Cantaba cada vez mejor y en un descuido me meo en las bragas del gusto. Me senté en el suelo, apoyada en la pared, me quedé ahí y de pronto, paró.
-C-creo que me voy a la cama-Dije un poco avergonzada y antes de que hablara ya había salido de la habitación-.
Me tumbé en la cama y me tapé con la manta, mi corazón iba a mil. Me quedé en silencio mientras escuchaba mi respiración. De pronto la puerta de abrió y Mark se metió en la cama.
-¿Te ha gustado la canción?-Me susurró al oído.
-S-si.
-La he compuesto yo-Me apretó más a el-, y eres la primera en escucharla-Me besa el cuello y empieza a acariciarme la tripa-. Me alegra que te haya gustado.
-M-Mark.. ¿Que haces?-Le pregunté confusa.
-¿Y si mañana nos vamos a desayunar juntos?-Su tono de voz había cambiado, ahora era mas como un niño pequeño- Porfa.
-Vale-Le dije girándome, quedándonos así frente a frente-.
-¿Puedo dormir contigo pequeña?-Yo asentí y el me besó la frente- Buenas noches.